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¿Qué pasó en el 2016?

Por: Alberto López Santoyo, Director de Mundo Minero

Analizar la información que se va acumulando con el paso del tiempo, nos da la oportunidad de jugar con los números, las gráficas, etc. Una de las conferencias de mayor trascendencia en el Mexico Mining Day, organizado por la delegación mexicana en la convención PDAC en Toronto, sin duda alguna era la de Fred McMahon, del Instituto Fraser, firma que con base en encuestas hechas a los directivos de las empresas mineras, año con año logra proyectar el sentir de los entrevistados respecto a sus experiencias y expectativas de la actividad minera en diferentes regiones del mundo.  

De tal manera que revisando las encuestas de este instituto independiente, me llamó la atención de sobremanera lo que sucedió con los indicadores de Fraser en 2016. Para contextualizar, iniciaremos nuestro recorrido partiendo del año 2010. ¿Qué sucedía en la minería mexicana en el 2010? Fraser ubicaba a México en la posición número 20 respecto al indicador de atractivo de inversión; en el lugar 35 en cuanto a política minera; y en la décima posición en potencial geológico.

Si sobreponemos las tres gráficas relativas a estos indicadores, podemos apreciar una caída gradual que toca fondo en el año 2016. Inmediatamente después ocurre un leve repunte para finalizar en 2019 con otra tendencia a la baja.

La siguiente pregunta sería: ¿Qué sucedió en 2016?

Antecedido de un año sumamente difícil (2015), podríamos decir que el fenómeno de indicadores a la baja fue resultado del entorno de la economía mundial por la desaceleración de China, el mayor consumidor de productos mineros, y a nivel local mucho tuvo que ver la imposición de nuevos derechos mineros en 2014, que se resintieron fuertemente en los números de las empresas mineras en 2015 y 2016; además, los problemas crónicos de la falta de certeza jurídica y sobretodo los problemas de inseguridad que crecían año tras año en algunos estados mineros del territorio nacional.

Durante el 2016, en el índice de atracción de inversiones, México bajó a la posición 50; así también en el indicador de potencial minero cayó al puesto 43, y como era de esperarse, en el indicador sobre el régimen fiscal, bajamos a la posición 50. El peor de los indicadores fue el de seguridad, donde México ocupó el peldaño 96.

Finalmente, en los mismos indicadores en 2019, Fraser nos ubica en el tema de atracción de inversiones con un retroceso de nueve puntos respecto al 2018, ubicándonos en la posición 38. En el índice de potencial minero nos posicionamos en el lugar 35; respecto a políticas fiscales México permaneció en el lugar 71; y en seguridad se ubicó también en el puesto 71, a sólo cinco sitios de considerarse el último lugar de las 76 jurisdicciones evaluadas por este instituto.

Importante destacar que muchos de los encuestados por Fraser en 2019 coincidieron en señalamientos sobre la oposición al otorgamiento de nuevas concesiones mineras, lo que causó incertidumbre y desalentó la inversión. Junto con esto se añadieron también observaciones negativas respecto a la inseguridad; movimientos de bloqueos ilegales a las unidades mineras, manipulados por intereses económicos; y una carga tributaria que eleva los costos operativos de las mineras.

Junto con los indicadores mencionados, también en los últimos diez años en el renglón de la inversión minera en nuestro país, el año 2016 coincide en el más bajo nivel, con una inversión de 3,752 millones de dólares. Cabe señalar que este último indicador está tremendamente influenciado por la cima de la gráfica de la tabla de inversión del 2010 al 2019, que corresponde a la histórica inversión de Grupo México en Buenavista del Cobre en los años 2011, 2012 (el pico más alto) y 2013, con una cantidad muy cercana a los 4 mil millones de dólares.

Sin embargo otro indicador más nos aclara el cuestionamiento sobre qué pasó en 2016, cuando revisamos la tabla de inversión en exploración, tanto a nivel mundial como nacional, y se percibe también la gran caída presupuestal en el año 2016. En este caso la explicación que surge fue la dificultad extrema de las empresas exploradoras, sobre todo las junior, para poder bajar recursos de fondos financieros y de bolsas de valores.

Esperemos que los indicadores puedan repuntar pronto en México, pues por ahora nos hablan de una economía muy sensible y dependiente de la economía mundial y de las políticas públicas. Desafortunadamente en nada ayuda para este propósito la nueva variable llamada Covid-19 que afecta a la economía global incluyendo a México. Así que no esperemos mucha mejoría al respecto en el 2020.

Información obtenida de Instituto Fraser, INEGI y Cámara Minera de México

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